La Ley 21.719 reemplaza a la Ley 19.628 de 1999, crea una Agencia de Protección de Datos con facultades para fiscalizar y sancionar, y expone a las empresas a multas de hasta 20.000 UTM. Aplica a cualquier empresa que trate datos de personas: tu sitio web, tus formularios, tu CRM, tu base de clientes y tus campañas de marketing.
Nosotros te preparamos en los dos frentes: lo legal, junto a nuestro estudio de abogados partner, y lo técnico, que es donde la mayoría queda al descubierto.
Autodiagnóstico rápido
Si dudaste en alguna, esa es exactamente la conversación que hay que tener.
La Ley 19.628 llevaba 25 años vigente y prácticamente nadie la fiscalizaba. La 21.719 cambia eso: hay un organismo dedicado, hay procedimiento sancionatorio y hay montos que duelen.
No es solo para bancos o retail. Si tienes un formulario de contacto, una base de clientes o haces remarketing, tratas datos personales y la ley te aplica.
No basta con decir que cumples: hay que poder demostrarlo. Registro de tratamientos, evidencia del consentimiento y trazabilidad de cada dato.
El CRM, el hosting, la herramienta de email, la agencia. Cada tercero que toca tus datos necesita un encargo de tratamiento por escrito.
La mayoría de las empresas cree que esto se resuelve cambiando el texto de la política de privacidad. El problema real está más abajo, en cómo se capturan y se mueven los datos.
MorgansMedia no es un estudio jurídico y no pretende serlo. Los documentos legales los redacta y firma nuestro estudio de abogados partner, especializado en protección de datos. Nosotros hacemos lo que un abogado no hace: dejar tu web, tu CRM y tu medición efectivamente en regla.
Levantamos todos los puntos donde tu empresa captura, guarda o comparte datos personales: formularios, CRM, planillas, píxeles, proveedores. Entregamos un informe con las brechas ordenadas por riesgo.
2 a 3 semanas
Nuestro estudio partner redacta lo que la ley exige por escrito: política de privacidad, cláusulas de consentimiento, registro de actividades de tratamiento y los encargos con tus proveedores.
Estudio de abogados partner
Acá es donde entra lo nuestro: banner de consentimiento real, Consent Mode en Google y Meta, formularios que registran evidencia, CRM con política de retención y un procedimiento operativo para responder solicitudes.
MorgansMedia
Por qué importa esta distinción. Hay empresas que van a llegar a diciembre con una política de privacidad impecable redactada por un abogado, y con un píxel de Meta disparándose antes de que el usuario acepte nada. El documento dice una cosa y el sitio hace otra. Esa contradicción es justamente lo que una fiscalización detecta primero, y es la parte que casi nadie está cubriendo.
La ley clasifica las infracciones en tres niveles. Los montos van en UTM, así que suben con el tiempo.
Leves
Hasta 5.000 UTM
No informar correctamente, no responder una solicitud en plazo.
Graves
Hasta 10.000 UTM
Tratar datos sin base legal, no notificar una brecha de seguridad.
Gravísimas
Hasta 20.000 UTM
Tratamiento fraudulento de datos sensibles o transferencias ilegales.
Para dimensionar: 20.000 UTM supera los $1.400 millones de pesos. Y a las multas se suma lo que casi nadie calcula — la suspensión de operaciones de tratamiento, que en la práctica significa que tu marketing y tu CRM se detienen.
El miedo típico es que pedir consentimiento arruine la medición y caigan las conversiones. Bien implementado, pasa lo contrario: con Consent Mode y tracking server-side recuperas la mayor parte de la señal, y además dejas de trabajar con datos que no puedes usar.
Ver cómo lo hacemos en campañasEl 1 de diciembre de 2026. La ley se publicó en el Diario Oficial en diciembre de 2024 y contempló un plazo de 24 meses para que empresas y organismos públicos se adecuaran. Ese plazo se está terminando.
Aplica a toda persona o empresa que trate datos personales, sin importar el tamaño. La diferencia está en la proporcionalidad: a una pyme no se le va a exigir la misma estructura que a un banco, y las multas consideran el tamaño y la capacidad económica. Pero la obligación de tener consentimiento válido, informar y responder solicitudes es la misma para todos.
No, y este es el error más común. La política de privacidad es la declaración de lo que haces con los datos. Si el sitio dispara píxeles antes del consentimiento, si el CRM guarda contactos que nunca aceptaron nada o si nadie sabe cómo borrar los datos de una persona que lo pide, el documento no te protege — al contrario, deja por escrito la distancia entre lo que dices y lo que haces.
No todas las organizaciones están obligadas: depende del tipo de tratamiento, su escala y si se manejan datos sensibles a gran escala. Es una de las primeras cosas que definimos en el diagnóstico, junto con nuestro estudio partner. Cuando no es obligatorio, igual conviene designar un responsable interno para que las solicitudes no queden sin dueño.
Es la pregunta incómoda, y hay que enfrentarla antes de diciembre. Los datos que recolectaste sin una base de licitud clara no se vuelven válidos solos. Parte del trabajo es depurar: identificar qué contactos tienen respaldo, cuáles hay que re-consentir con una campaña de permiso y cuáles simplemente no deberían seguir en tu base. Es preferible una base más chica y usable que una grande e inutilizable.
La parte jurídica la entrega nuestro estudio de abogados partner, que redacta y firma los documentos. MorgansMedia aporta el diagnóstico y toda la implementación técnica: web, consentimiento, tracking, CRM y procedimientos. Trabajamos juntos en el mismo proyecto para que no tengas que coordinar dos proveedores que no se hablan.
Cuatro preguntas rápidas y te decimos qué tan expuesto estás. Quedan 99 días.