El 1 de diciembre de 2026 entra en vigencia la nueva ley de protección de datos personales en Chile. Quedan menos de cuatro meses.
En las empresas que revisamos, la reacción típica es asumir que es un tema del área legal o de informática. En la práctica, la mayor parte del trabajo está en marketing y ventas: los formularios, la base de contactos, el uso de esa base para campañas y las herramientas donde vive todo eso.
Esto no es asesoría legal —para eso está tu abogado— pero sí es la lista de lo que hay que tener ordenado desde el lado comercial.
La idea en simple
- Los datos de tus clientes y contactos dejan de ser "tuyos" para pasar a ser de ellos, en custodia tuya.
- Necesitas poder demostrar que te dieron permiso, para qué, y cuándo.
- También necesitas poder borrarlos o entregarlos si te los piden.
- Las multas son altas, y la mayor parte del trabajo se hace una vez.
Qué cambia en concreto
El permiso tiene que ser explícito y demostrable. No basta con una casilla premarcada, ni con una nota al pie que diga que al enviar el formulario aceptas todo. La persona tiene que decir que sí, activamente, sabiendo para qué.
Tienes que decir para qué lo vas a usar. Y usarlo solo para eso. Si alguien te dejó su correo para recibir una cotización, mandarle campañas mensuales es otra finalidad, y requiere su permiso para eso.
Las personas pueden pedir ver, corregir y borrar sus datos. Y tienes plazos legales para responder. Si tu base está repartida entre planillas, correos y celulares, cumplir eso es materialmente imposible.
Respondes por lo que hacen tus proveedores. Si mandas correos con una herramienta externa o tienes tu sistema de clientes en la nube, sigues siendo responsable ante la persona.
La lista de revisión comercial
1. Todos tus formularios. Sitio web, campañas, eventos, ferias. Cada uno debe decir quién recolecta los datos, para qué, y tener una casilla sin marcar donde la persona acepta. Si tienes formularios en varias páginas o campañas antiguas, revísalos todos: los formularios olvidados son la fuente más común de problemas.
2. Tu base de contactos actual. La pregunta incómoda: de las personas que hoy tienes en tu base, ¿puedes demostrar cómo llegaron y qué autorizaron? Si compraste bases, si las armaste de tarjetas de presentación, o si vienen de hace años sin registro, hay que decidir qué hacer con eso antes de diciembre.
3. Dónde viven los datos. Haz una lista de todos los lugares donde hay datos de personas: el sistema de clientes, la herramienta de correos, las planillas del equipo, los celulares con WhatsApp, las carpetas compartidas. No puedes proteger lo que no sabes que tienes, ni borrarlo si te lo piden.
4. Quién tiene acceso. Si cualquier persona de la empresa puede descargar la base completa, eso es un riesgo que hoy es tuyo y en diciembre es multable.
5. Tus proveedores. Las herramientas que usas para campañas, para el sitio, para el sistema de clientes. Necesitas tener claro qué hacen con los datos y tener el acuerdo correspondiente.
6. Qué pasa cuando alguien pide que lo borres. Define hoy quién recibe esa solicitud, en qué plazo se responde y cómo se ejecuta en todos los sistemas. Que llegue el pedido y nadie sepa qué hacer es el escenario que hay que evitar.
Lo que vemos en la práctica
En las revisiones que hemos hecho este año, los hallazgos se repiten: formularios sin ninguna mención de finalidad, bases con contactos de origen desconocido, listas de correo armadas hace años, y datos personales viviendo en planillas en el computador de alguien.
Nada de eso es mala fe. Es lo que era normal hasta ahora. La diferencia es que a partir de diciembre deja de serlo.
Cómo verlo como oportunidad y no solo como carga
Hay un lado positivo que conviene aprovechar. Una base de contactos con permiso explícito y finalidad clara rinde más: menos rebotes, menos reclamos por correo no deseado, mejor entrega en las bandejas de entrada.
Y hay algo más: cuando pides el permiso bien, con una explicación honesta de para qué, la gente que dice que sí es gente que efectivamente quiere saber de ti. Esa lista más chica suele generar más negocio que una lista grande armada sin permiso.
Ordenar esto antes de diciembre te evita el riesgo y, de paso, te deja una base mejor.
Estamos ayudando a nuestros clientes a ordenar formularios, bases y flujos de datos antes de la entrada en vigencia. Si quieres una revisión de tu situación comercial, escríbenos.