Dos empresas chilenas, el mismo mes, la misma inversión en LinkedIn. Una consiguió once reuniones con gerentes de plantas industriales y cerró tres contratos anuales. La otra consiguió cuarenta contactos y ni una venta.

La diferencia no estuvo en el aviso ni en el presupuesto. Estuvo en el tipo de negocio de cada una.

LinkedIn no es bueno ni malo: es caro y muy preciso. Eso lo hace excelente para algunos negocios y una pérdida para otros.

La idea en simple

  • En LinkedIn el contacto cuesta bastante más que en Google o Instagram. Es normal, no es que lo estén haciendo mal.
  • A cambio, permite llegar exactamente al cargo, la industria y el tamaño de empresa que quieres.
  • Eso compensa solo si cada cliente que consigues vale mucho.
  • Si tu cliente promedio deja poco margen, es casi seguro que no te conviene.

Las tres condiciones

Condición 1: tu cliente vale varios millones.

Es la que manda. En Chile, un contacto por LinkedIn puede costar entre 15 y 60 mil pesos según el rubro y el cargo al que apuntes. Si de cada diez contactos cierras uno, cada cliente te salió entre 150 y 600 mil pesos solo en publicidad.

Si tu cliente promedio te deja 300 mil pesos de margen en toda la relación, la cuenta no cierra por ningún lado. Si te deja 8 millones al año y se queda tres años, cierra con holgura.

Condición 2: sabes exactamente a quién le vendes.

LinkedIn cobra caro por precisión. Si puedes describir a tu comprador —"jefe de mantención en empresas de alimentos de más de 200 empleados en la Región Metropolitana"—, estás pagando por algo que ningún otro canal te da igual de bien.

Si tu respuesta es "cualquier empresa que necesite lo que hacemos", vas a pagar precio de precisión por audiencia amplia. Ahí Google te sale mejor y más barato.

Condición 3: tu ciclo de venta aguanta la espera.

En LinkedIn la gente no está comprando: está trabajando. No llegó buscando lo que vendes, como en Google. Entonces el contacto llega más frío y necesita más conversaciones antes de cerrar.

Si tu negocio requiere cerrar dentro del mes, esa lentitud juega en contra. Si vendes contratos que se conversan durante un trimestre, es el ritmo natural.

Los errores que hacen que no funcione

Pedir la reunión de inmediato. El aviso que dice "agenda una reunión con nuestro equipo comercial" tiene muy poca respuesta, porque nadie quiere una reunión de venta con un desconocido. Funciona mejor ofrecer algo concreto y de valor: un análisis del sector, una comparación de opciones, un caso documentado.

Usar los formularios internos sin filtro. LinkedIn permite que la gente deje sus datos con un clic, sin salir de la aplicación. Genera muchos contactos y muchos de ellos apretaron por curiosidad. Si lo usas, agrega una pregunta de calificación.

Hablarle a todos. Si el aviso dice "soluciones para empresas", nadie se siente aludido. Si dice "para jefes de mantención que manejan más de 50 equipos", el que calza se detiene y el resto sigue de largo. Y eso último es bueno: te ahorra plata.

Medirlo como si fuera Google. Comparar el costo por contacto de LinkedIn con el de Google es comparar cosas distintas. Lo que hay que comparar es el costo por cliente cerrado y el tamaño de esos clientes.

Cómo probarlo sin arriesgar mucho

Si cumples las tres condiciones, la prueba mínima razonable es de dos meses y un presupuesto que te permita conseguir al menos 30 o 40 contactos. Con menos que eso no vas a poder concluir nada.

Define antes de partir cómo vas a evaluarlo: cuántas reuniones reales se generaron, con quién, y cuántas avanzaron a propuesta. No cuántos formularios llegaron.

Y ten paciencia con el calendario: si tu ciclo de venta es de tres meses, los resultados de la prueba se ven al cuarto o quinto mes, no al segundo.

La conclusión honesta

Para la mayoría de las empresas chicas y medianas que venden a consumidor final, LinkedIn no vale la pena. Para empresas que le venden a otras empresas, con contratos grandes y un comprador identificable, suele ser el canal con mejor retorno aunque el costo por contacto asuste.

La pregunta no es si LinkedIn funciona. Es si tu cliente vale lo suficiente para pagar por llegar directo a él.


Administramos campañas de LinkedIn para empresas chilenas que venden a otras empresas. Si quieres que evaluemos si tu caso cumple las condiciones, conversemos.

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