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Qué hacer con tus campañas en septiembre

Dos semanas de Fiestas Patrias descuadran cualquier comparación mensual y hacen que muchas empresas tomen malas decisiones de presupuesto. Cómo leer el mes sin equivocarse.

Sofía Hirane 16 de Septiembre de 2026 3 min de lectura
Calendario de planificación sobre un escritorio de oficina

Septiembre es el mes que más confunde a quien mira métricas de publicidad en Chile. Entre el 15 y el 22 el país se detiene, las respuestas se caen, los costos se mueven y los reportes quedan raros. Y en octubre alguien mira el mes anterior y toma una decisión basada en datos que no significan lo que parecen.

La idea en simple

  • La semana del 18 no es comparable con ninguna otra semana del año.
  • Bajar presupuesto por una mala semana estacional suele salir caro.
  • En B2B el efecto es más largo de lo que la gente cree: parte antes y termina después.
  • Comparar contra septiembre del año pasado sirve más que contra agosto.

Lo que realmente pasa con la demanda

Conviene separar dos cosas que se confunden: las búsquedas y las respuestas.

Las búsquedas de productos de consumo suben. Las de servicios entre empresas bajan, y bastante. Si vendes maquinaria, software de gestión o consultoría, tu demanda no desaparece pero se posterga.

Las respuestas caen mucho antes de lo que uno cree. Desde el lunes 14 ya hay agendas vacías, y la primera semana de vuelta se va en ponerse al día. En la práctica, para B2B, septiembre tiene dos semanas y media útiles, no cuatro.

Eso significa que un contacto que entra el 16 probablemente no reciba una respuesta real hasta el 23. Si tu proceso comercial mide "tiempo hasta primer contacto", ese número va a verse pésimo por razones que no tienen que ver con tu equipo.

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El error caro: cortar presupuesto

La secuencia es siempre igual. La semana del 18 rinde mal, alguien mira el panel el 21 y baja el presupuesto o pausa campañas. La consecuencia llega dos semanas después, cuando el mercado vuelve y tú estás con la máquina apagada, mientras la competencia que aguantó ya está capturando la demanda que se acumuló.

En plataformas que aprenden de los datos, apagar y prender tiene un costo adicional: la campaña vuelve a una fase de aprendizaje y tarda en estabilizarse. Pagas dos veces la misma curva.

Si de verdad necesitas ajustar, baja presupuesto de forma moderada en los días muertos en vez de pausar, y déjalo listo para volver el 22.

Cómo leer el mes sin engañarte

Compara contra septiembre del año pasado, no contra agosto. Es la única comparación que tiene sentido, porque incluye el mismo feriado.

Separa la semana del 18 en tu reporte. Míralas como tres bloques: 1 al 12, 15 al 22, y 23 al 30. Promediarlas juntas produce un número que no describe ninguna realidad.

No decidas presupuesto con menos de un mes de datos. Es una regla que aplica todo el año y en septiembre con más razón.

Mira las conversiones por fecha de clic, no de conversión. En ciclos B2B alguien puede hacer clic el 16 y convertir el 30. Si tu reporte lo anota el 30, vas a subestimar la semana del 18 y sobrestimar la última.

Lo que sí conviene hacer estas semanas

Como el equipo comercial está con menos carga, es buen momento para lo que siempre queda pendiente: revisar los términos de búsqueda por los que estás pagando y limpiar los que no corresponden, actualizar los textos de los anuncios, revisar qué pasa con quien llega a tu sitio y no convierte, y ordenar la base de contactos.

Esa última tarea tiene fecha límite este año: la nueva ley de protección de datos rige el 1 de diciembre, y depurar la base es de las cosas que más tiempo toman. Una semana tranquila de septiembre es mejor momento que la última semana de noviembre.

Si quieres aprovechar el mes para eso, acá está cómo abordamos la adecuación. Y si prefieres revisar el rendimiento de las campañas, este es nuestro trabajo en Google Ads.

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